Mi regalo
El hombre mas importante de mi vida, un regalo de Dios a ésta descarriada oveja, no puede estar ausente de esta locura mia, pronto va a cumplir 10 años, los mas felices de mi vida, él llena mis dias, es mi motor de vida, la razón para aferrarme a ésta vida es verlo crecer, quererlo cada dia mas que ayer y menos que mañana, me gusta que me mire a los ojos porque me estremece su mirada limpia y en ellos puedo ver el inmenos amor que siente por mi, a mi hermoso niño desde antes de cumplir un año de vida lo vuelven loco los animales, todos, pero por el que siente una fascinacion especial es la ballena orca (tiene un peluche, que me fascinaba verlo con el bajo el brazo), era capaz de pasear en una camioneta de juguete unas chinitas, que se volaban y lloraba y mi pobre madre tenia que buscarlas entre las plantas, claro que antes de eso para pillarlas le sacò los pètalos a mis tulipanes que yo me esmeraba en cuidar, si ve flores las corta y nos regala a las mujeres de la familia, no importa sin son silvestres o de jardin, esto desde siempre y nunca hemos sabido quien le dijo que lo hiciera, es generoso, incapaz de sentir envidias, muy celoso conmigo no soporta que tenga guaguas en mis brazos, ahora me los quita, antes luchaba con esos celos, este niño es mi regalo de amor de Dios, nació para quererme y nació para que yo lo quisiera, y no es mi hijo, es mi sobrino, mi ahijado, el sol de mis dias, la luz de mi vida. Siento una conexion especial con el, que no siento con nadie mas, soñé con mi hermana embarazada dos meses antes de que lo estuviera, durante el embarazo soñé que era niño y una noche soñé con su nacimiento, al despertar fui a ver a mi hermana y le conte el sueño, una hora despues empezó a perder líquido y pasó todo como yo habia soñado, cuando lo tuve en mis brazos con 2.100 kg, fue prematuro, sentí que nada más en la vida importaba, me gustaba acunarlo en mi pecho y pasearlo, hablando, siempre le hablé de todo y el me escuchaba, descubrí el mundo de nuevo mientras yo se lo mostraba, descubrí la vida a través de sus ojos, todavía se sienta en mis piernas, todavía puedo comermelo a besos, todavía lo cargo en mis brazos cuando se cansa, pero crece y va a dejar de ser niño, espero que la revolución de hormonas que le espera no lo alejen de mi, porque no soportaria no poder abrazarlo, necesito esa cercanía con él, es especial, única.



